La casa de mi abuela

Se dice que toda película se hace tres veces. La primera, en el guión; la segunda, en el rodaje; y la última, en la sala de montaje. Puede que deba añadirse una cuarta, que sería cuando la vemos y le damos nuestra propia interpretación.

Con frecuencia podemos encontrar ejemplos de cómo este proceso de creación queda entremezclado. El realizador se deja llevar, así, por la espontaneidad y el “aquí y ahora” de lo grabado; sin guión previo, pero sí normalmente con una pequeña idea, que va creciendo, y a veces cambiando, hasta llegar a un montaje en el que todas esas imágenes se unan para formar una historia.

Este ejercicio de ir buscando un relato, es el que queda plasmado en La casa de mi abuela (Adán Aliaga, 2005). La que fué ópera prima del director alicantino, se despidió sin hacer ruido de los cines españoles tras dos semanas en cartel, pero triunfó en los circuitos internacionales de festivales y, entre otros premios, se llevó el del Festival de Ámsterdam (IDFA), uno de los más importantes del cine documental, convirtiéndose en el primer film español en llevarse el galardón.

Esta película es una muestra de que las etiquetas de “ficción” o “documental” son una restricción, más que una clasificación. Sería falso afirmar que La casa de mi abuela es la realidad plena de la vida de Marita, la abuela, y su nieta, Marina. Apoyándose en lo real de la vida cotidiana, el director ha ido introduciendo elementos que le ayudan, finalmente, a encontrar un relato.

La niña no estuvo en las grabaciones hasta mucho más tarde. Fue ya estando en la primera fase de montaje, cuando el realizador quiso introducir a este personaje para crear un conflicto con la abuela y ampliar el discurso. Y vaya si lo consiguió.

Otro elemento que refuerza la idea de que la intencionalidad del film no es ser un documento de realidad es que el montaje no sigue una estructura lineal de los hechos. Los elementos están dispuestos de forma que crean un relato con su principio, nudo y desenlace, puntos de giro, conflictos y, además, estructurados en capítulos. La idea inicial de trabajar sobre lo real y lo cotidiano para ir reconduciendo el relato hacia un objetivo argumental, es lo que queda patente en esta cinta.

Por todo ello, esta película podría entenderse entonces como una ficción hecha con los mecanismos y la forma del documental, y por ello clasificada bajo esta denominación.

Marita.3

La casa de mi abuela fue realizada hace diez años, pero si nos paramos a observar, y tratar de desgranar, lo que nos va contando cada imagen, es fácil darse cuenta de que nada de lo que dice ha perdido actualidad.

El realizador encuentra algo que contar en los espacios habitados (también en los abandonados), en las paredes pintadas, las flores secas de un cementerio o las vías de tren, elemento recurrente durante el relato y utilizado como transición entre escenas, que bien podrían remitir a la forma en la que se utilizaron en El espíritu de la colmena (Víctor Erice, 1973) como metáfora de muerte (entendida ampliamente, no sólo como física, sino emocional, que encierra el final de algo).

el-espiritu-de-la-colmena-1973

Va formando así un collage en el que las relaciones familiares, los conflictos generacionales, la educación, la tradición, la religión y la fe se van asomando a medida que avanzamos en cada secuencia.

Por todo ello, no es de extrañar que la propia casa de Marita se convirtiera en una protagonista más, haciendo un retrato del hogar, entendido como lugar de vivencia y como parte importantísima de la historia personal y familiar. Una casa donde esta mujer y sus recuerdos conviven con esas paredes que, tras cincuenta años, se caen a trozos y de la que será expropiada para verla convertida en apartamentos.

Esa misma casa sirve de punto de (des)encuentro para la familia. Mientras que los hijos de Marita sólo ven el cambio de una vivienda, que se mantiene en pie a duras penas, por un cómodo piso, ella ve cómo queda atrás toda una vida, el esfuerzo de construir piedra a piedra el que ha sido su hogar durante medio siglo, una nueva etapa que se abre y ante la cual se siente mayor para poder afrontar.

Este retrato del conflicto familiar, pero sobre todo generacional, queda representado desde el inicio. En el primer plano de la película, antes de los títulos de crédito, Marina, se acerca a una señal y lee: “No tocar, peligro de muerte”.

Es ahí donde queda representado lo que sucederá en el desarrollo de la película. La abuela advertirá a la niña del peligro de estar en la calle, del peligro de no darle la mano cuando salen a comprar, de la prohibición de sorber de un vaso en misa, de correr y reírse en un cementerio, de faltar el respeto a los difuntos. Marita advierte constantemente de los peligros y prohibiciones de este mundo, que marcaran su convivencia, y a los que su nieta, como cualquiera a su edad, parece ajena.

notocar

Después de ese inicio de la señal de peligro, arrancan los títulos de crédito. Merecen especial atención, porque no parece casual que esos créditos iniciales sean, precisamente, dibujos que la niña hace en la pared de casa de su abuela.

Que esos dibujos estén hechos precisamente en la casa, significa el punto de unión de estas dos personas. Si decíamos que la abuela dejaba atrás toda una vida allí, la niña deja algo no menos importante: la infancia.

Por eso mismo, no es sorprendente ver cómo esta niña incorregible, gritona e inquieta, se queda sin palabras en el momento en el que presencia el derribo.

final

En silencio y cogidas de la mano, abuela y nieta asisten juntas al final de una etapa importante para ambas. Parece que en sus ojos se puedan ver todas las imágenes que tienen grabadas en su memoria y que han sido fabricadas entre esas paredes que, ahora, se convierten en escombros.

Habrá otra casa de la abuela en la que fabricar otros recuerdos. No sabemos si mejores pero sí, al menos, nuevos.

María Jara

 

Anuncios

3 comentarios en “La casa de mi abuela

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s