Cuando el corta y pega se convierte en arte

Cientos de vídeos virales están llenando los timelines de los cinéfilos del mundo. Se trata de piezas que aglutinan rasgos concretos de algún director, película o serie. Se llaman supercuts y consisten en recopilar vídeos cortos con un ritmo de montaje rápido, aislando un único elemento de la pieza en la que se basan.

Suelen ser vídeos con una cuidadísima estética que se consigue a través de la selección de planos y un montaje magistral. O lo que es lo mismo: con muchas horas delante de una pantalla, tanto para recoger material como para reordenarlo.

La web supercut.org recoge gran parte de estos trabajos. Se trata de un proyecto colaborativo de Andy Baio y Michaella Bell-Smith en la que cualquiera puede subir sus montajes. Esta idea nació en 2011 dentro del Rizhome Seven to Seven Event, en el que siete artistas y siete profesionales de la tecnología tienen 24 horas para darle forma a un proyecto por parejas.

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Dentro de esta tendencia hay un creador que destaca por encima de los demás, un editor cuyos vídeos han dado la vuelta al mundo debido, sobre todo, a su capacidad para relacionar todo lo que ve. Su pseudónimo es Kogonada y sus colaboraciones con Sight&Sound y Criterion Collection se han hecho muy populares.

Este artista del montaje vive en Estados Unidos, aunque su origen está en Seul. No se conoce mucho sobre él más allá de sus creaciones. El nombre que adoptó cuando llegó a EE.UU. es Ernie Park, aunque, como él mismo ha declarado en alguna entrevista, no se siente muy identificado con él.

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Kogonada es, ante todo, un observador. Según él, aprendió esta habilidad en casa, con sus padres, que le animaban a tomarse su tiempo para contemplar aquello que le rodeaba. Y, así, desarrolló, por un lado, una sensibilidad especial por el cine y, por otro, una tremenda capacidad para ver más allá de lo que cada plano significa por sí mismo.

Pero esta forma de mirar no tendría la misma fuerza si no estuviera acompañada de una habilidad natural para el montaje. El ritmo de sus creaciones mantiene al espectador pegado a la pantalla sin pestañear. Sus montajes representan el equilibrio perfecto entre un contenido seleccionado con mucho criterio y la técnica necesaria para recomponer el material y crear un nuevo mensaje cargado de significado.

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Su trabajo está basado en los rasgos más significativos de sus directores de cine favoritos. Los ensayos audiovisuales de Kogonada, tienen dos enfoques diferentes: uno basado en el contenido y otro, en los recursos técnicos utilizados en su discurso.

  1. Contenido

Hitchcock: Las miradas. The eyes of Hitchcock

El maestro del suspense, era capaz de retratar como nadie el terror a través de los ojos de sus personajes. El gesto perturbador de Anthony Perkins en Psicósis (Alfred Hitchcock, 1960), el pánico en la mirada de un Cary Grant en Con la muerte en los talones (Alfred Hitchcock, 1959) o los ojos desorbitados de Tippi Hedren en Los Pájaros (Alfred Hitchcock, 1969) son claros ejemplos de ello.

Kogonada selecciona el momento de mayor expresividad en los rostros de los personajes y los combina utilizando unos loops que marcan el ritmo de la composición. Todo ello combinado con una inquietante composición de Rob Cowley, da como resultado una colección de miradas que pone los pelos de punta.

Bergman: Los espejos. Mirrors of Bergman

Una voz en off recita el poema Mirror de Sylvia Plath y un clavecín hace sonar las notas de una canción de Vivaldi mientras las mujeres de las películas del director sueco se buscan a sí mismas en los espejos.

Los reflejos son un elemento recurrente en el cine de Bergman, que los utiliza para psicoanalizar a sus personajes. Las luces y perspectivas que los espejos generan, le permiten representar las dudas y temores de sus personajes.

Juegos de verano (Ingmar Bergman, 1951), en la que la atormentada protagonista trata de encontrar su identidad, o Persona (Ingmar Bergman, 1966) con su genial juego de espejos en el que se refleja el silencio, son algunas de las obras diseccionadas por Kogonada en este videoensayo.

Malick: Fuego y agua Malick: fire and water

A lo largo de su filmografía, el director estadounidense ha utilizado la naturaleza como hilo conductor. Antes de dedicarse al cine, Malick fue profesor de literatura, lo que explica su gusto por los elementos retóricos que utiliza frecuentemente en sus películas, dotándolas de una trascendencia que a veces resulta inalcanzable en un primer visionado (y en unos cuantos posteriores).

En este caso se trata de las dos fuerzas de la naturaleza antagónicas por definición, que siempre encuentran su espacio en unas creaciones cargadas de simbolismo y sensibilidad poética. El montaje, realizado con la pantalla dividida, da buena cuenta de ese contraste tanto en el movimiento interno de los planos como en los colores de la composición.

  1. Técnica

Tarantino: Contrapicados. Tarantino from below

Que Tarantino es uno de los directores actuales con más personalidad es un hecho innegable. Podemos reconocer si un plano es suyo con un simple vistazo. Las elipsis, los ingeniosos y frenéticos diálogos, la violencia de la que tanto se habla cada vez que estrena una película…. son algunos de sus rasgos de estilo.

Pero, ¿qué sería de sus tramas sin los clásicos secuestros en maleteros? La excusa perfecta para utilizar uno de los ángulos preferidos del director: el contrapicado. El personaje que se utiliza como referencia para darle un carácter subjetivo a este recurso se empequeñece ante el espectador, que puede sentir cierta empatía sarcástica hacia él. También se puede prescindir del maletero para bajar el ángulo de la cámara, pero hay que reconocer que no es tan divertido.

Kubrick: la simetría. One point perspective

Gran parte de los actores y técnicos que trabajaron con él coinciden al afirmar que era un verdadero perfeccionista. No se llega a ser uno de los grandes directores del cine sin prestar atención a cada detalle. Y sin duda, la mejor expresión de la perfección es la simetría. De ahí que el director neoyorquino midiera a escuadra y cartabón un gran número de sus planos con el objetivo de colocar el elemento principal en el centro de la composición y dotarlos así de una inquietante compensación.

Kogonada hace gala de su indiscutible talento para el montaje en esta pieza cargada de ritmo y tensión. Un estilo muy acertado teniendo en cuenta las características del director al que retrata.

Anderson: el plano cenital. Wes Anderson from Above

Si Tarantino nos hacía mirar desde abajo, Wes Anderson es más partidario de sobrevolar sus planos con posiciones cenitales cargadas de expresividad.

En todas sus películas encontramos este tipo de plano, que suele utilizar para enfatizar sobre una acción u objeto que los protagonistas tienen entre manos. Y si además le sumamos la simetría marca de la casa (que Kogonada también analizaestaremos ante la definición más clara del estilo de este peculiar cineasta.

Para el montaje de este ensayo, Kogonada utiliza la canción High-speed french train de Alexandre Desplat, que forma parte de la banda sonora de Fantástico Sr. Fox (Wes Anderson, 2009).

Sin duda, merece le pena perderse por el canal de Kogonoda en Vimeo para descubrir la mirada perfeccionista de este artista del montaje.

Marta Laso

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