¡Oh, Carol!

En 1951 se publicó El precio de la sal, obra de una tal Claire Morgan, que abordaba una historia de amor entre dos mujeres en pleno inicio de la década de los 50. Morgan no era más que el pseudónimo de Patricia Highsmith, quien decidió no firmar el libro con su verdadero nombre por si su carrera (tan bien iniciada con Extraños en un tren) se iba al traste. Y El precio de la sal, no era otra novela que Carol, título original de la autora y con el que se reeditó en 1989. Si en los 50 El precio de la sal fue a parar a manos, sobre todo, de homosexuales, convirtiéndose en un verdadero fenómeno en la comunidad, ya que era la primera novela en la que el final de una pareja homosexual no era trágico; en los 90 Carol tuvo un gran éxito, debido en parte también a la gran fama acumulada por Highsmith a lo largo de cuatro décadas.

patricia_highsmith

Patricia Highsmith escribió Carol basándose en una experiencia propia, ya que, al igual que uno de los personajes de su obra, Therese, Highsmith también trabajó durante unas navidades en una tienda de juguetes, donde coincidió con una mujer rubia envuelta en visones que le dejó impactada. La escritora escribió, esa misma noche la historia de Carol, que comienza precisamente con ese encuentro.

Años después, de la mano de la guionista Phyllis Nagy, amiga personal de Patricia Highsmith que trabajó durante años en la adaptación de la novela, llegó a nuestras vidas Carol (Todd Haynes, 2015), una fascinante e hipnótica película que ha conquistado los corazones de todos aquellos que la han visto, ya sean crítica o público.

No es la primera vez que se adapta una obra de Patricia Highsmith al cine. La adaptación por excelencia es la que llevó a cabo el maestro del suspense, Hitchcock, con Extraños en un tren (Alfred Hitchcock, 1951), de la que se harían más revisiones, como Tira a mamá del tren (Danny DeVito, 1989). También se ha hecho lo propio con La celda de cristal (Hans W. Geibendörfer, 1979) o Las dos caras de enero (Hossein Amini, 2014). Pero si hay algún protagonista de las adaptaciones de Highsmith, ese es Ripley, llevado en muchas ocasiones al cine, entre las que destacan A pleno sol (René Clément, 1960) y El talento de Mr. Ripley (Anthony Minghella, 1999), en la que también brillaba Cate Blanchett, ésta vez en un papel secundario. Pero, sin lugar a duda, Carol es la adaptación más personal de Highsmith.

Carol nos cuenta la historia de amor que se desata tras el encuentro entre Therese Belivet (Rooney Mara), como ya hemos dicho, una dependienta de una tienda de juguetes de unos grandes almacenes, y Carol Aird (Cate Blanchett), una mujer de clase alta, enfrascada en un matrimonio sin amor que hace tiempo ya que hace aguas. La aparición del personaje de Carol en la tienda de juguetes es fascinante, seduce, además de a Therese, a todos y cada uno de los espectadores, capaces de ponerse en la piel de la joven dependienta y sentir el flechazo en sus propias carnes. Así comienza a fraguarse la intensa historia que hará que las dos mujeres abandonen sus vidas y se entreguen a la pasión y el amor.

tumblr_static_3t2x45bnlscg4wgogck808gw0_2048_v2

La película se presentó en el pasado Festival de Cannes, donde Rooney Mara, quien a pesar de su juventud lleva a sus espaldas una carrera bien labrada a base de buenas elecciones, ganó el premio a la Mejor Actriz, eclipsando a la gran Cate Blanchett. Si bien es cierto que Mara está estupenda, Blanchett es la verdadera estrella de la película (aunque no sea la verdadera protagonista). Y es que, queda demostrado que no hay nada que Cate Blanchett no sepa hacer y que no haga mejor que bien. ¿O acaso hay otra actriz capaz de atusarse un mechón rebelde o vestir un pijama como ella?

tumblr_static_2a4wm0wmt6o0kwg4wg4484ss8_2048_v2

Pero, el talento demostrado por las actrices, así como su química, su elegancia y sutileza en los momentos más apasionados, no serían posibles sin la presencia de Todd Haynes, director del filme. Para aquellos que no lo conozcan, Haynes comenzó su carrera al principio de los 90, convirtiéndose en una promesa del New Queer Cinema, gracias a la temática homosexual de sus obras. No fue hasta finales de la década cuando Haynes conoció el éxito mundial, gracias a su tercera película, Velvet Goldmine (Todd Haynes, 1998), en la que Jonathan Rhys-Meyers y Ewan McGregor daban vida a unos personajes con ciertas reminiscencias a David Bowie e Iggy Pop. Pero su consagración en el Olimpo de Hollywood llegaría con las posteriores Lejos del cielo (Todd Haynes, 2002), por la que consiguió una nominación al Oscar por el guión del filme, y I’m not there (Todd Haynes, 2007), que ofrecía una particular reinterpretación de la vida de Bob Dylan, encarnado por varios actores, entre ellos Cate Blanchett.

A Todd Haynes se le ha tildado como rey del melodrama actual, un revisionador constante del género. Ya se le ha comparado en numerosas ocasiones con el verdadero rey: Douglas Sirk, autor de películas tan increíblemente maravillosas como Imitación a la vida (Douglas Sirk, 1959), Sólo el cielo lo sabe (Douglas Sirk, 1955) o Escrito sobre el viento (Douglas Sirk, 1956). Es cierto que podemos encontrar algunas similitudes (Haynes no ha negado nunca que Sirk le sirva de inspiración) entre ambos, pero también lo es que el prisma por el que mira (y de qué manera mira) Todd Haynes es contemporánea, como podemos observar en la escena de sexo que protagonizan Blanchett y Mara, una de las más bonitas secuencias de todo el film: delicada, sutil y, aun así, más expresiva y seductora que nunca.

carol-cate-blanchett-rooney-mara-kino

Rodada en 16mm, Carol es un verdadero tesoro, gracias en gran parte, a su director de fotografía, Edward Lachman, quién a través de la cámara y la luz ha sabido transmitir al espectador la fragilidad, y al mismo tiempo fortaleza, de dos mujeres que se ven obligadas a ocultarse, obligadas a vivir de puertas para dentro, y que descubren, movidas entre el miedo y el deseo, quiénes son y cuánto se aman. Mención a parte merece el increíble juego que hace Lachman con los cristales, mostrándonos todos y cada uno de los detalles de los mismos, sucios, mojados o empañados. También son de gran ayuda para conseguir todo este clima la diseñadora de vestuario, Sandy Powell, y el compositor Carter Burwell, quién crea para la película una genial banda sonora que ya ha recibido numerosos reconocimientos. La verdad es que la música de Carol te envuelve constantemente, te contagia la ilusión de Therese, o la tensión de Carol y su marido, Harge (Kyle Chandler), y consigue acelerarte el pulso cuando Carol y Therese están a punto de acostarse por primera vez. Haynes ha afirmado que trabajó en un libro de imágenes que compartió con Edward Lachman y Sandy Powell, con el fin de que éstos supiesen sacarle el partido que él buscaba a sus áreas. Así, el libro inspirador está repleto de imágenes de Saul Leiter o Edward Hopper. En cuanto a los referentes cinematográficos, además del evidente de Douglas Sirk, también a muchos ha recordado a La calumnia (William Wyler, 1961), historia protagonizada por dos de las más grandes estrellas de Hollywood: Audrey Hepburn y Shirley MacLaine.

Todo este trabajo técnico y artístico da como resultado una magnífica obra maestra del cine contemporáneo, una de las mejores películas del año. El trabajo de Cate Blanchett, Rooney Mara, Phyllis Nagy, Carter Burwell, Ed Lachman y Sandy Powell ha sido recompensado, además de con numerosos reconocimientos, con una nominación al Oscar, de las que, probablemente, sólo Powell tenga posibilidades reales. Haynes quedó en el olvido académico. Es de extrañar el ninguneo que la Academia de Hollywood ha perpetrado contra Carol, cuando supera en todos los aspectos a cualquiera de las películas nominadas, que éste no cuentan con demasiado nivel. Es muy probable que a muchos haya asustado la historia de dos mujeres que se aman, aunque parezca increíble en pleno s. XXI, pero nosotros nos alegramos mucho de que haya gente dispuesta a contar historias de amor tan conmovedoras como ésta.

Alejandro Piera.

Anuncios

4 comentarios en “¡Oh, Carol!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s