Stranger Things o la promesa de un futuro mejor.

Los 80 están de moda. Eso es una verdad incontestable. Últimamente, toda nuestra atmósfera social y todas nuestras referencias culturales están marcadas por ese culto al pasado. Podemos observar esa fiebre por la época de “Salvados por la campana” prácticamente en todas partes. Si buscamos en nuestros propios armarios, encontraremos camisetas, VHS, Game Boys y cassettes supervivientes de aquella época, gracias, principalmente, a la generosidad de hermanos mayores, amigos o mercadillos diversos.

camiseta1Y lo que es aún más curioso, encontraremos infinidad de réplicas modernas de aquellas reliquias: Camisetas de H&M de series y películas ochenteras, sonidos actuales remezclados con hits de entonces, Smartphones de última generación customizados con la funda de un videojuego old school, la lista no tiene fin, los 80 emergen allá donde posemos la mirada. Esta fiebre afecta a la ropa, a la música, a las cejas salvajes, y ahora, también a las series.

camiswetas-2

“Stranger Things” es, indudablemente, el máximo exponente de esta corriente. Pero no solo de Onces y Demogorgons viven los fanáticos de las hombreras, que, afortunadamente, pueden ver saciadas sus ansias de maquillaje esperpéntico, videojuegos 2D y música machacona en el fantástico, metafísico y delicado equilibrio epocal con el que juega “San Junipero” (“Black Mirror” 3×04), la muy cuestionable revisión de MacGiver de la CBS, o incluso, en la más castiza “Cuéntame”.

Ahora bien, si esta reedición de una época pasada, este gesto nostálgico de pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, tan común en el ser humano, tiene sentido en los nacidos a finales de los 70 y principios de los 80, posee especial relevancia si nos centramos en los millennials. Esta nueva generación de veinteañeros vivimos con igual o mayor pasión que nuestros mayores las partidas de Dungeons&Dragons en el sótano de Will de los chavales de “Stranger Things”, esperamos con angustia la 20 años esperada continuación de Twins Peaks”, y nos identificamos terriblemente con los Goonies.

Pero no acaba aquí la cosa, nos encanta E.T, la Madonna de “Like a Virgin”, nos emocionamos con “Dirty Dancing”, con “El Equipo A”, y vivimos como si hubiéramos tenido de referencia en nuestra infancia a la Bruja Avería, el Pac-man o “Barrio Sésamo”. Y no, compañeros, no, nosotros somos la generación de Pokemon, si vimos “Oliver y Benji” o “Los caballeros del Zodíaco” fue en reposiciones, si jugamos al Comecocos fue gracias a nuestros hermanos, a santo de qué, entonces, vivimos con tanta ilusión y entrega ese regreso a los 80.

Nosotros, a diferencia de la generación que nos precede, deseamos el regreso a una época que ni siquiera es la nuestra, volver a un pasado que no hemos vivido, ¿por qué?.

main-netflix-stranger-things

Una posible respuesta es una ausencia de sensación de pertenencia a nuestra época, a nuestro presente, y aún más, a nuestro futuro. La insatisfacción y frustración permanente ha hecho mella en nosotros, nos han educado para triunfar, para desear y para conseguir, en la cuna de la abundancia y del todo por hacer, pero hace tiempo que nos olimos la tostada, que nos dimos cuenta de que el futuro pintaba negro, y que nos habían contado un cuento que no se iba a cumplir.

Así que nos cabreamos. El todo por hacer se convirtió en un todo está hecho en este sistema mal montado y aún peor vivido, así que estudiamos nuevas formas de hacer, de sentir, de follar, de vivir. Somos una generación pionera, desencantada del presente pero con un futuro incierto.

Y en esa incertidumbre hay mucha belleza, muchas oportunidades e infinidad de nuevos caminos, pero también mucho miedo. Y es normal estar acojonados, amigos, porque sabemos lo que no queremos, lo que se ha hecho mal, pero las respuestas aún no están claras, pese a las muchísimas veces que nos lo preguntan.

Calma, estamos trabajando en ello, y lo vamos a conseguir, pero dadnos tiempo, ya que oportunidades no podéis, y nos las tenemos que buscar.

san-junip

Esa puede ser la razón por la que los millennials nos refugiamos en un pasado ajeno, expropiado de nuestros primos, de nuestros hermanos mayores, que sí cogieron ese último tren que les ofrecía la sociedad pre-colapso. Por eso, buscamos como piratas en el cofre del tesoro televisivo pequeñas joyas de un no-lugar, de un no-recuerdo que nos permita afianzar nuestros pasos hacia un futuro que creemos mejor, pero que desconocemos.

Dicen que, a diferencia de la nostalgia, que extraña una época pasada, la melancolía es ese estado que se alcanza cuando se extraña algo intangible, inasible, inconcreto. Los millennials somos una generación melancólica, terriblemente maltratada mediáticamente, pero cuya mayor virtud son sus ganas de comerse el mundo, o de intentarlo, al menos, de cambiar las normas establecidas y de mejorar esta sociedad corrompida y alienada.

stra

Pero ese proceso es complicado, y asusta, y tal vez, refugiarse entre Nintendos, partidas de rol, o entre bicis y walkie talkies como nuestros amigos de “Stranger Things”, no parezca una mala idea. En la época de la sobre-exposición mediática, de la tiranía del Snapchat, en la que el tiempo se mide en likes por minuto, y donde hemos hecho de la inestabilidad un modo de vida deseable, hacer como Yorkie y Kelly, y de vez en cuando, buscar asilo en una época que percibimos más confortable, más fácil, más segura, puede ser un buen salvavidas momentáneo .

Es nuestra particular forma de romper el cotinuum de la historia, de encontrar nuestro refugio, nuestro hogar en un no-tiempo que es y que no fue, que no es nuestro pero nos pertenece, precisamente porque no lo vivimos, porque tan solo lo imaginamos, lo creamos y los construimos para habitarlo cuando vengan mal dadas. Y acaso, las nuevas apuestas seriófilas de canales tan avispados como Netflix o HBO solo traten de dar respuesta, no a esa nostalgia de los que vivieron y crecieron en los 80, sino a esa melancolía atávica, a esa saudade generacional que sentimos los millennials. Pues que así sea.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s